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miércoles, agosto 09, 2023

MUNDO. Descarbonización Matriz Energética (2022)

 Por: Nelson Hernández

  • El mejor desempeño en la descarbonización de su matriz energética lo tiene Gabón,  con un 90 % de su consumo proveniente de fuentes no emisoras de CO2
  • El peor desempeño lo tienen: Argelia, Singapur, Turkmenistan, A. Saudita y Katar con una participación del 100 % de energías emisoras de CO2 en su matriz energética.
  • Los dos mayores consumidores de energía, USA y China, tienen una participación de energías limpias de 19 y 18 %, respectivamente, en sus matrices energéticas.




El principal objetivo que persigue el mundo en las próximas décadas es descarbonizar la matriz energética global a efecto de mitigar el cambio climático.

Se entiende por “Descarbonizar la matriz energética global", al proceso de reducción o eliminación del uso de fuentes energéticas fósiles (carbón, petróleo y gas) por fuentes renovables (no emisoras de Gases de Efecto Invernadero) como la energía solar, eólica, hidroeléctrica, undimotriz y geotérmica. Este proceso es el llamado Transición Energética y que tienen una ruta definida como es la emisión NetZero de CO2 al 2050, la cual requiere de  cambios significativos en las políticas energéticas, la infraestructura, la tecnología y el comportamiento del consumidor.

Para medir la descarbonización de la matriz energética de un país, región y/o empresas existen diversos índices, siendo el más sencillo de ellos, la relación (cociente) entre la energía consumida proveniente de las fuentes no emisoras de CO2 dividido entre el consumo total de energía, y es el que se utiliza en el análisis de este documento.  Este cociente por encima de 0.5 o 50 %, se considera que hay una buena tendencia hacia  el logro de la descarbonización, por lo que una promisoria ubicación en la grafica a continuación, es el cuadrado  formado por un uso mayor al 50 % de energías no emisoras y un uso menor al 50 % de energías emisoras (equivalente al III cuadrante del grafico)

La grafica muestra esta relación de descarbonización para 72 países para el año 2022, clasificados por regiones geográficas y de manera especial los países OPEP[1], y de la grafica se infiere lo siguiente:

  • Solo 9 países están en el III cuadrante (los de mayor consumo de energías no emisoras),  y en este orden: Gabón (90%), Nigeria (83%), Suecia (74%), Noruega (72%), Congo (72%), Angola (61%), Finlandia (58%), Suiza (53%) y Brasil (50%). El consumo mundial de energía es proporcionado por el 18 %  de fuentes no emisoras de CO2.
  • De los 10 países analizados en la región africana, 6 se ubican en el I cuadrante. (Ver grafico)
  • En la región Asia&Pacifico, se analizaron 15 países y todos están ubicado en el I cuadrante (utilizan 50 % o más de energías emisoras de CO2). De estos, los 3  que menos utilizan fuentes energéticas generadoras de CO2, y en este orden son: N. Zelanda (57%), Vietnam (73%) y Sri Lanka (76%). Es de destacar a Singapur, que el 100 % de la energía que consume proviene de fuentes generadoras de CO2. China el mayor consumidor de energía a nivel mundial, solo el 18 % proviene de fuentes no generadoras de CO2.
  • Los 6 países del grupo CIS, se ubican en el I cuadrante. El  % de uso de las energías no emisoras de CO2, y en este orden son: Rusia (14%), Bielorusia (6%), Kazajstan (4%),  Uzbekistan (2%), Azerbaiyan (1%) y Turkmenistan (0%).
  • En la región de Europa se analizaron 20 países. De estos 4 están ubicados en el cuadrante III, ya mencionados. El resto se ubican en el cuadrante I. En este grupo, Polonia es quien menos utiliza energías renovables con el 9 % de su consumo total.
  • En el M. Oriente, los 8 países analizados se ubican en el cuadrante I. Todos estos países tienen una participación de las energías no emisoras de CO2 menor al 7 %. Destacan A. Saudita y Katar donde la totalidad de su energía consumida proviene de fuentes emisoras de CO2.
  • En N. América, los 3 países analizados se ubican en el cuadrante I. Su consumo de energías no emisoras, es como sigue: Canadá (36%), USA (19%) y México (10%).
  • En S. América, de los 8  países analizados, solo Brasil está ubicado en el cuadrante III. Del resto de países (cuadrante I), destaca T&T, ya que la totalidad de su energía consumida proviene de fuentes emisoras de CO2.
  • En lo atinente al grupo de países OPEP, 4 países están en el cuadrante III (Gabón, Nigeria, Congo y Angola). Los otros restantes se ubican en el cuadrante I, donde hay 3 países (A. Saudita, Argelia y Katar) que en su matriz energética no contempla el uso de fuentes no emisoras de CO2.


La grafica anterior muestra la evolución de la participación de las energías no emisoras de CO2 en los últimos 57 años.  De acuerdo a la grafica, se refleja un cambio importante en la participación a partir del 2010, cuando se celebra el COP16.

Es cierto que aún falta mucho por hacer para lograr un NetZero de emisiones de CO2 al 2050. Pero a nivel mundial, se están realizando esfuerzos por reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aumentar la generación de energía a partir de fuentes renovables, como la energía eólica, solar, hidráulica y geotérmica. Esto implica no solo cambiar la forma en que se genera la electricidad, sino también promover el uso de tecnologías más eficientes y la implementación de políticas que incentiven el uso de energía limpia.

Hay que internalizar que la descarbonización de la matriz energética global no solo es una cuestión ambiental, sino que también tiene implicaciones económicas y sociales. A medida que se implementan políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, se producen cambios significativos en los mercados de energía y los patrones de empleo. Por lo tanto, es importante abordar la descarbonización de manera holística y considerar los diferentes aspectos del cambio a una economía más limpia y sostenible.

Quienes no concienticen que la tecnología avanza para acelerar la transición energética, proceso vital para la humanidad, y perciban el futuro en base a los paradigmas actuales, no podrán tomar el tren del progreso, que ya arranco (NH. 2023).



[1] A. Saudita, Angola, Argelia, Congo, E. Árabes, G. Ecuatorial, Gabón, Irak, Irán, Katar, Kuwait, Libia, Nigeria y Venezuela

jueves, agosto 04, 2022

Evolucion (1965 - 2021) Descarbonizacion matriz energetica de los top 10 de paises consumidores 2021

La grafica anterior (no dinámica) muestra la comparación evolutiva de la descarbonización de la matriz energética de los 10 primeros países consumidores de energía en el 2021. En estos 56 años, Brasil y Canadá han mantenido su liderazgo en ser los primeros en tener una alta descarbonización de su matriz energética. Canadá ha aumentado en 11 puntos, mientras que Brasil lo ha hecho en 19 puntos, al comparar los valores para los años extremos del periodo 1965 – 2021. Este liderazgo está asociado a su alta utilización de la hidroelectricidad en su matriz energética. Alemania que ocupaba el último puesto en 1965, pasa a ocupar el 3er puesto en el 2021. En lo atinente a USA, ocupa el 4to. puesto en ambos años de comparación, pero ha experimentado un aumento de 15 puntos. Por otra parte, China pasa del 9no. puesto en 1965 al 7mo. puesto en el 2021, lo que implica un aumento en su descarbonización de 13 puntos. Japón, ha descendido en posición, producto básicamente de la salida de las plantas nucleares. Pero en materia de descarbonización per se, Japón ha aumentado su descarbonización en 3 puntos. El resto de los países han aumentado su descarbonización en 11 puntos, y el mundo de manera integral en 11 puntos, lo cual nos indica que si se ha avanzado en el uso de energías no emisoras de CO2 (nuclear, hidroelectricidad, solar, eólica, etc.), aunque falta mucho por hacer.... Pero el mundo está en la dirección correcta al tener como meta para el 2050 una emisión neta cero de CO2.

martes, junio 19, 2018

¿Fin del petróleo…. fin del rentismo?

Por: José Ignacio Moreno León.- 
Por cierto en la campaña electoral que se adelanta en el país azteca para la elección del próximo presidente el 1 de julio, el recurrente candidato del partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, haciendo gala de su credo populista y estatista y de su corta visión de futuro que ignora los profundos cambios que se están produciendo en el entorno energético global, mantiene como una de sus demagógicas propuestas de gobierno el de construcción de 5 nuevas refinerías petroleras en ese país, desconociendo las tendencias del mercado de los hidrocarburos que, para cuando esos hipotéticos proyectos pudieran entran en operación, en 15 a 20 años ya el petrolero estaría siendo notablemente sustituido por otras fuentes de energía; tal y como lo señalan los pronósticos de los principales centros e instituciones especializadas en este campo, y frente a los cuales países como Arabia Saudita, el principal productor de hidrocarburos de la Opep, ya están respondiendo con visión futurista. En efecto, en marcado contraste con el miopismo del líder de Morena, el gobierno saudí adelanta ambiciosos proyectos de energías renovables, tales como el desarrollo de energía eléctrica mediante centrales nucleares y de 30 proyectos solares y eólicos en los próximos 10 años, como parte de un programa energético que supone la inversión de 50 mil millones de dólares para la generación de energías limpias en base a fuentes renovables y reducir sustancialmente su consumo de petróleo.
Instituciones como la Opep, la Agencia Internacional de Energía, Exon Móvil, Brithis Petroleum, Shell, la International Atomic Energy Agency (Iaea), la Agencia para la Energía Nuclear (AEN), entre otras, han desarrollado una visión integral de la tendencias energéticas, con proyecciones para las próximas 3 y 4 décadas, y todos coinciden en que las energías limpias y renovables tendrán una participación fundamental en la matriz energética. Así para 2050 se estima que la energía solar será la de mayor consumo a nivel mundial, por ser el recurso energético más abundante del planeta y una fuente energética limpia y por tanto con mayor poder para disminuir las emisiones de CO2 a la atmosfera y satisfacer el compromiso internacional de mantener el incremento del calentamiento global por debajo de 2 °C. Los pronósticos igualmente indican la tendencia hacia maximizar la electrificación del planeta, considerando que el mayor uso de las fuentes energéticas primarias es en la producción de electricidad. Se pronostica igualmente para los próximos 5 años una rebaja sustancial de los precios de los vehículos eléctricos que ya se están ofreciendo en el mercado, hasta igualar los precios de los vehículos a gasolina, para ese entonces se estima que ya entraran en uso los vehículos autónomos. Igualmente la tendencia mundial apunta a la incorporación de taxis y buses eléctricos para el transporte público y ya China está iniciando un programa para incorporar para 2021 una flota de 75000 taxis eléctricos, seguido por lndia que proyecta vender solo carros eléctricos para 2030.Es obvio que estos radicales cambios que se impulsan en la matriz energética global apuntan a una contracción sustancial en la demanda petrolera, con la tendencia de que esta caerá, de manera constante en los próximos 10 a 15 años, por lo que el G7 – grupo de los países de mayor poder económico- estima el fin de la era petrolera para el 2100.
Los cambios a corto plazo señalados y los que se pronostican para el mediano y largo plazo esbozan un oscuro panorama para un país petrolero como Venezuela, con las mayores reservas mundiales de hidrocarburos -especialmente pesados y extra pesados-, y que debe enfrentar, sin dilaciones, el reto de deslastrarse del rentismo petrolero y emprender el gran esfuerzo de diversificar su economía, liberada del paternalismo estatal y de las perversidades populistas, impulsando la cultura del emprendimiento, la eficiencia productiva y los valores de la ciudadanía, la solidaridad y la cohesión social.
Son transformaciones trascendentales que exigen de un liderazgo que no proyecte el futuro con criterios del presente y mucho menos con referencias fracasadas del pasado, típicas de caudillos populistas que, como señala Vargas Llosa “…no vacilan en sacrificar el futuro de una sociedad por un presente efímero.”. Se requiere entonces de genuinos líderes que actúen con pleno entendimiento de la dinámica de cambios, impuesta por las nuevas realidades globales.

viernes, marzo 24, 2017

Factores y Tendencias en el Mercado Energetico


Juan Luis Martínez Bilbao

Marzo 2017


En los últimos 20 años se han venido registrando importantes cambios en el mercado energético, que en su conjunto han afectado a todas las fuentes de energía. El petróleo ha sido por varias décadas la primera fuente de energía primaria en el mundo; hasta la década de 1960 - 1970 la demanda global de energía se abastecía en casi un 50% a partir del petróleo. A pesar de haber mantenido su crecimiento en cuanto a volumen, la aceleración de la demanda energética, aunada a factores de carácter económico, estratégico y tecnológico, ha hecho que su participación haya ido disminuyendo en favor de otras fuentes de energía como las renovables y el gas natural.

A pesar de estos cambios, el petróleo aun predomina, a nivel mundial, como fuente primaria de energía; desde 2003 hasta 2016 la producción ha pasado de 78 a 97 millones de barriles diarios. Sin embargo, es necesario indicar que dentro del contexto petrolero, también se han registrado cambios significativos. Siendo el principal de ellos el impactante desarrollo de la explotación mediante tecnología de “fracturamiento” o fracking, necesaria para extraer petróleo y gas natural de formaciones rocosas a base de lutitas o esquisto (shale oil y shale gas), y que no fue hasta hace unos 10 años que ha podido ser aplicada con excelentes resultados comerciales, especialmente en Estados Unidos. Por otra parte, existen importantes reservas de petróleo y gas de lutitas, y se han descubierto nuevos yacimientos de gas y petróleo convencional en varias regiones, lo cual confirma que el predominio de los países tradicionalmente productores de petróleo, como los integrantes de la OPEP, así como Rusia, Méjico, Canadá, etc. enfrentan una fuerte competencia como exportadores de crudo.

Estos cambios en el negocio petrolero se unen ahora a un conjunto de tendencias que se pueden agrupar en dos grandes bloques. El primero viene dado por la creciente preocupación y la demostración de los efectos de la emisión de gases de efecto invernadero, a los que se atribuye un importante peso sobre el calentamiento global. Este factor está generando mundialmente una serie de compromisos, que aun cuando en el corto plazo puedan encontrar escollos de carácter político, como los pronunciamientos del actual gobierno de Estados Unidos, cada vez gana más adeptos en pro de la reducción de las emisiones del uso de combustibles fósiles, estimándose que a mediano plazo dichos compromisos generen fuertes estímulos al desarrollo y uso de fuentes energéticas alternativas, así como al desplazamiento en primer término del carbón para generación eléctrica, y paulatinamente una reducción más acelerada de la participación del petróleo en la matriz energética global. El segundo factor, cuyo peso es igualmente significativo, es el factor político – estratégico que denominamos “seguridad energética”. Este factor es de extrema importancia para todos los países desarrollados y para otros países superpoblados y con elevadas tasas de crecimiento económico como China e India, que buscan una menor dependencia del uso de petróleo importado y tienen como objetivo asegurar el abastecimiento energético interno necesario para su crecimiento y manejo de contingencias.

Las proyecciones de varias entidades especializadas indican el aumento progresivo de la eficiencia, tanto en la generación como en el uso de la energía, así como el desplazamiento paulatino del carbón y del petróleo en la matriz energética global. Por otra parte, la nueva estructura en la oferta de petróleo hace prever que a nivel de precios, excepto por razones puntuales o coyunturales, no se registrarán cambios significativos en el mediano plazo, y la competencia por conservar mercados va a predominar sobre los controles de precios que tradicionalmente se llevaban a cabo mediante acuerdos entre productores para restringir los niveles de oferta.
En este contexto tenemos a Venezuela, ahora en precarias condiciones económicas y con una industria petrolera muy afectada por el deterioro de sus operaciones, su infraestructura y sus mercados.

Venezuela enfrenta un conjunto de retos que en el corto plazo exigen una recuperación acelerada de las operaciones de su industria petrolera, así como instrumentar cambios profundos en su marco jurídico y fiscal que le permitan en el mediano plazo, no solo levantar su producción y rescatar mercados, sino además lograr diversificar su economía para hacer sostenible el crecimiento y el bienestar a largo plazo. Tal como lo plantea el Ing. Nelson Hernández: “"...lo que sí es cierto es que el petróleo no va a ser nunca más la base solida para un desarrollo prolongado de Venezuela; hay que buscar otras opciones, otras alternativas de generar riqueza, pero generar riqueza desde el punto de vista del trabajo, no desde el punto de vista del rentismo..."



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