miércoles, julio 15, 2026

El Espejismo de la Continuidad Energética (No Intermitencia)

 Por: Nelson Hernández


"La intermitencia no es una propiedad de la energía solar, es una propiedad de nuestra inmadurez tecnológica para capturarla. El siglo XX domesticó el stock fósil; el siglo XXI está aprendiendo a domesticar el flujo estelar."


La intermitencia de las energías renovables no es un límite insuperable de la física, sino un desafío técnico de infraestructura que la humanidad ya ha resuelto anteriormente con el agua y los alimentos. El análisis distingue entre la energía de stock, como los combustibles fósiles que actúan como baterías geológicas, y la energía de flujo, proveniente del sol y el viento, la cual requiere de un sistema de "bufferización" o almacenamiento masivo para ser estable. Se propone que para el año 2050, la red eléctrica funcionará como un organismo vivo mediante un portafolio diversificado que incluye baterías de litio, sales fundidas e hidrógeno verde. En última instancia, los textos argumentan que la transición hacia una red sustentable depende de nuestra capacidad para domesticar el flujo estelar mediante la creación de un granero artificial de electrones. De este modo, la capacidad de almacenamiento se convierte en el pilar fundamental que definirá la resiliencia y el éxito de la civilización moderna.


sábado, julio 11, 2026

VENEZUELA. Luminosidad (Radiancia) por Estados (2024)

 Por: Nelson Hernández

Introducción

La radiancia nocturna, medida desde el espacio mediante sensores satelitales en unidades de nanovatios por centímetro cuadrado por estereorradián (nW/cm^2/sr), se ha convertido en una de las herramientas más innovadoras y rigurosas de la percepción remota moderna para estudiar la actividad humana. A diferencia de las estadísticas tradicionales, que a menudo presentan retrasos o sesgos de cobertura, la captura de la luz que el planeta emite hacia el espacio ofrece un registro continuo, objetivo y en tiempo real del dinamismo del territorio.

Esta tecnología de la radiancia se utiliza principalmente para:

  • Estimación del Crecimiento Económico: Existe una correlación directa y probada entre el brillo nocturno de una región y su Producto Interno Bruto (PIB), el consumo de energía y los niveles de pobreza.
  • Monitoreo de Infraestructura y Redes: Permite evaluar la cobertura, expansión y estabilidad de los sistemas de alumbrado público y de las redes de transmisión eléctrica.
  • Detección de Actividad Industrial Pasiva: Es la herramienta estándar de oro para rastrear el impacto de la industria pesada y, fundamentalmente, para mapear y cuantificar la quema de gas en mechurrios (gas flaring) en campos petroleros remotos.
  • Evaluación de Impacto en Crisis: Permite documentar con precisión científica el colapso de servicios o la recuperación tras desastres naturales, conflictos armados o crisis sistémicas de infraestructura.

El presente documento se desarrolla con data del Banco Mundial para el 2024 (ultima data) de la radiancia en Venezuela. Se puede asegurar, con alta probabilidad, que las inferencias obtenidas del análisis son validas para el 2025 y lo que va del 2026.

El grafico a continuación muestra los resultados para cada estado en una escala logarítmica, a objeto de balancear las diferencias que existe entre los de alta y baja radiancia.

1. La Brecha Estructural: Infraestructura Urbana vs. Densidad Marginal

Al suavizar los extremos, el mapa revela la verdadera distribución de la infraestructura remanente en el país:

El Eje Norte-Costero Superior: Se observa un corredor continuo de mayor radiancia que abarca el Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo, extendiéndose hacia Lara y Zulia. Esta mayor firma lumínica responde a la concentración histórica de redes de transmisión, subestaciones eléctricas y densidad habitacional/comercial que, aun bajo condiciones de racionamiento, sostienen niveles de consumo base muy superiores al resto del territorio.

 


(Ver Grafico Más Grande)

La Desconexión del Eje Sur-Llanero: En franco contraste, estados territorialmente masivos como Apure, Amazonas y Bolívar (pese a albergar la generación hidroeléctrica del país) se hunden en el extremo más oscuro de la escala. Esto evidencia redes de distribución locales sumamente precarias, baja densidad de alumbrado público y una actividad económica nocturna casi inexistente fuera de sus capitales.

2. Distrito Capital: La burbuja de centralización energética

Con el valor tope de la escala (1.32 en log10), el Distrito Capital resalta nítidamente sobre todo el territorio nacional. Al ser una entidad puramente urbana, compacta y bajo una estricta política de priorización de suministro eléctrico, genera una huella de radiancia artificialmente elevada. El mapa plasma de forma matemática la asimetría en la estabilidad del servicio eléctrico entre el centro del poder político y el interior de la república.

3. Monagas y Sucre: La persistencia de la huella industrial pasiva

A pesar de la compresión logarítmica, el oriente del país (Monagas en particular, seguido de Sucre y Anzoátegui) mantiene tonalidades notablemente claras. Al no contar con una densidad poblacional superior a la del eje central o el Zulia, esta intensidad lumínica ratifica la magnitud del fenómeno del gas flaring (quema de gas en mechurrios). Las emisiones térmicas y de luz de los mecheros petroleros continúan siendo tan masivas que alteran la geografía de la radiancia nocturna del país, compitiendo visualmente con la iluminación de las principales metrópolis urbanas.

4. Zulia y Carabobo: El reflejo del rezago operativo e industrial

Zulia y Carabobo para ser los dos motores históricos de la manufactura, refinación y actividad comercial regional del país, su tonalidad moderada delata la severa contracción de los turnos industriales nocturnos y las limitaciones eléctricas crónicas que impiden que sus principales ciudades (como Maracaibo o Valencia) emitan la luz que estadísticamente correspondería a su tamaño demográfico.

Conclusión

El mapa de radiancia de Venezuela para el año 2024, expone de manera matemática e incuestionable la profunda fractura estructural que atraviesa el país, caracterizada por una paradoja energética devastadora: la coexistencia de la quema masiva de recursos en el oriente con la penumbra sistemática en el resto del territorio nacional.

Por un lado, la persistente claridad en estados como Monagas no es sinónimo de desarrollo urbano o bienestar social; es el reflejo físico y satelital del gas flaring. Millones de pies cúbicos de gas natural son quemados continuamente a la atmósfera en las instalaciones petroleras de la región oriental, desperdiciando un recurso energético valioso y ecocidio de grandes proporciones.

Por el otro, la vasta penumbra que ahoga al resto de la geografía venezolana  —especialmente visible en el eje llanero y del sur, e incluso en estados históricamente industriales como Zulia y Carabobo — es el síntoma inequívoco del severo deterioro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Que estados clave para la economía operen en rangos de luminosidad tan limitados demuestra la parálisis de sus zonas fabriles nocturnas y el racionamiento crónico que sufren sus habitantes.

En definitiva, la imagen espacial de Venezuela en 2024 retrata una nación centralizada y desequilibrada, donde la energía se quema ineficientemente en los mechurrios del oriente mientras el interior productivo y habitado se apaga lentamente bajo el peso de un sistema eléctrico descapitalizado y vulnerable.

 

jueves, julio 09, 2026

MUNDO. Capacidad Almacenamiento Eléctrico (BESS) (2015 – 2025)

Por: Nelson Hernández

  • Un BESS es una gigantesca caja de ahorros eléctrica: guarda la energía limpia cuando nos sobra, para devolverla exactamente en el segundo en que  hace falta

Con miras a mitigar el cambio climático, el mundo ha emprendido una ruta de descarbonización de la matriz energética global. En tal sentido, ha incorporado en dicha matriz fuentes energéticas no emisoras de CO2 como la solar y eólica para la producción de electricidad.  A estas se les cuestiona que son energías intermitentes (aunque todas las fuentes energéticas son intermitentes)

Para superar este escollo, se ha desarrollado, en los últimos 10 años, tecnologías de almacenamiento a gran escala mediante el uso de baterías BESS (Ver ANEXO I), llegando a convertirse en  Plantas Virtuales de Potencia (VPP).

A continuación la evolución desde el 2025 al 2025 de los sistemas BESS a nivel global, y que se resume en la grafica a continuación, y de la cual se infiere lo siguiente:

1. Crecimiento Exponencial Global (El "Punto de Inflexión")

  • Hasta 2020-2021: El mercado global de BESS era incipiente, con un crecimiento lineal y modesto. Las baterías eran tecnologías costosas o proyectos pilotos.
  • A partir de 2022: Se observa un clarísimo comportamiento exponencial. La curva naranja (Mundo) se dispara de forma casi vertical, estimándose que para 2025-2026 supere la barrera de los 300000 MW (300 GW). Esto infiere una drástica reducción de costos (gracias a las economías de escala en la química del litio) y una masificación de políticas de transición energética a nivel global.


(Ver Grafico Más Grande)

(Haga uso de la leyenda, para una mejor visualización. Los botones son On/Off)

2. Hegemonía Absoluta de Asia & Pacífico

  • La región de Asia & Pacífico (línea morada) es el principal motor de este crecimiento, concentrando notablemente más de la mitad de la capacidad mundial para 2025-2026 (alrededor de 175000 MW).
  • Esto se traduce directamente en el liderazgo industrial, de manufactura e instalación de almacenamiento masivo, fuertemente impulsado por China, tanto para su mercado interno de renovables como para la exportación de componentes.

3. El Segundo Bloque: Norteamérica y Europa

  • Norteamérica (línea gris) y Europa (línea verde azulada) muestran trayectorias muy similares y competitivas entre sí, despegando con fuerza a partir de 2023.
  • Este repunte refleja marcos regulatorios y de subsidios agresivos (como la Ley de Reducción de la Inflación - IRA en USA, y los planes del Pacto Verde Europeo) diseñados para estabilizar sus redes eléctricas ante la salida de plantas térmicas y la alta penetración de energía eólica y solar.

4. El "Abismo" o Rezago Geográfico (Sudamérica, Medio Oriente y África)

  • A pesar del "boom" global, las líneas de Sudamérica, Medio Oriente y África permanecen prácticamente planas en el fondo de la gráfica, muy rezagadas y cercanas a cero en comparación con las regiones líderes.
  • Inferencia para Sudamérica y África: Indica que, aunque estas regiones tienen un potencial solar y eólico excepcional, la incorporación de almacenamiento a gran escala aún no es una prioridad comercial o regulatoria, posiblemente debido a barreras de financiamiento, la dependencia de la hidroelectricidad tradicional (en el caso de Sudamérica) o la falta de infraestructura de red robusta que justifique la inversión en BESS a gran escala.

Conclusión

La gráfica es el reflejo de la maduración de la transición energética. Demuestra que las energías renovables variables (solar y eólica) ya han alcanzado un volumen tan crítico a nivel mundial que el almacenamiento ya no es un "lujo opcional", sino una necesidad de infraestructura obligatoria para dar firmeza y flexibilidad a los sistemas eléctricos modernos. Sin embargo, este despliegue es profundamente asimétrico y concentrado en los tres grandes polos económicos del Norte Global y Asia.

 

 ANEXO I

Baterías BESS

 

BESS son las siglas en inglés de Battery Energy Storage System, que se traduce al español como Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías.

¿Qué son exactamente?

Son soluciones tecnológicas que capturan y acumulan energía eléctrica —ya sea de la red pública o de fuentes renovables como paneles solares— y la liberan cuando es necesario. Funcionan como bancos de energía gigantes, donde se almacena el exceso de producción para utilizarlo en horas pico, durante apagones o cuando la demanda de electricidad es alta.

¿Por qué son importantes?

  • Estabilizan la red: Ayudan a equilibrar el flujo constante de energía entre la oferta y la demanda, reduciendo las fluctuaciones y sobrecargas.
  • Respaldo: Previenen apagones al actuar como fuentes de energía ininterrumpida (SAI/UPS) tanto a nivel doméstico como industrial.
  • Integración renovable: Resuelven el problema de la intermitencia de fuentes como el sol o el viento, guardando la energía producida durante el día para consumirla por la noche.
  • Ahorro económico: Permiten el arbitraje energético, es decir, cargar la batería con electricidad económica en horas valle y descargarla cuando los costos de la red son más caros.

 

¿Dónde se utilizan?

  • Uso residencial: En hogares para almacenar el excedente de energía solar para uso posterior.
  • Uso comercial e industrial: Para reducir la demanda máxima y evitar multas o altas tarifas eléctricas por picos de consumo.
  • A gran escala: Instalados por compañías eléctricas o grandes plantas fotovoltaicas y eólicas para estabilizar la red nacional

 

ANEXO II

El Almacenamiento de la Energía

Anteriormente se indico que todas las energías necesitan almacenamiento. A continuación un conjunto de características de ese almacenamiento.

La equivalencia en la función (La Flexibilidad)

  • El carbón en el patio, el gas en el gasoducto y el agua en la represa de una hidroeléctrica son formas de almacenamiento de energía. Permiten al operador de la planta decidir cuándo convertir ese recurso en electricidad según la demanda de la población.
  • Las BESS cumplen exactamente esa misma función de control y despacho a voluntad para las energías renovables variables (solar y eólica), las cuales por sí solas no pueden controlar cuándo sopla el viento o cuándo brilla el sol.

La diferencia técnica crucial (El "Antes" y el "Después")

Aquí es donde se separan conceptualmente:

  • El Carbón o el Gas (Almacenamiento Primario / Pre-generación): Es energía química almacenada antes de ser electricidad. El patio de carbón o el gasoducto guardan el combustible. Cuando el sistema eléctrico necesita potencia, el combustible se quema y se genera la electricidad en tiempo real.
  • Las BESS (Almacenamiento Secundario / Post-generación): Las baterías almacenan energía después de haber sido convertida en electricidad. No guardan un combustible primario; guardan los electrones que una planta solar o eólica ya generó previamente.

Se podría decir que las BESS son el equivalente tecnológico al patio de carbón, pero para la era de los electrones limpios.

Mientras que el viejo sistema eléctrico basaba su flexibilidad en almacenar el combustible (átomos) antes de la planta, el nuevo sistema eléctrico solar y eólico basa su flexibilidad en almacenar la electricidad (electrones) después de la planta. Ambos buscan lo mismo: que el consumidor tenga luz exactamente en el segundo en que enciende el interruptor.

 

Superioridad Tecnológica de la BESS (Tiempo de Respuesta)

La diferencia en los tiempos de respuesta entre una planta de baterías (VPP) y una turbina de gas es abismal, ya que pasamos del mundo de la mecánica y la termodinámica al mundo de la electrónica de potencia.

El contraste en los tiempos de reacción es el siguiente:

 

Sistema de Almacenamiento en Baterías (BESS)

  • Tiempo de respuesta: Milésimas de segundo (entre 20 y 100 milisegundos).
    • Cómo funciona: La respuesta de un BESS es prácticamente instantánea porque no hay ninguna pieza móvil. Está gobernada por inversores electrónicos y software de control. En el instante en que los sensores de la red detectan una caída de frecuencia (debido a la pérdida de una planta de generación), los inversores cambian su estado de "carga" o "espera" a "descarga a máxima potencia" en milisegundos.
    • Rol en la red: Ofrecen lo que se conoce como Respuesta de Frecuencia Rápida (FFR) o "inercia sintética", actuando como el airbag del sistema eléctrico para evitar un apagón masivo inmediato.

 

  • Turbina de Gas de Respuesta Rápida (Peaker Plant)

Aun siendo las plantas térmicas convencionales más rápidas del mundo, sus tiempos se miden en minutos, no en milisegundos. Dependiendo del estado en que se encuentre la turbina, los tiempos varían:

    • Si la turbina está apagada (Arranque en frío): Toma entre 5 y 15 minutos sincronizarse a la red y alcanzar su máxima potencia. La turbina necesita: inyectar combustible, encender la llama, acelerar el rotor mecánico hasta alcanzar las revoluciones de sincronización (3600 rpm para 60 Hz) y calentarse gradualmente para evitar estrés térmico en los álabes.
    • Si la turbina ya está encendida y girando en vacío (Reserva rodante o Spinning Reserve): Puede reaccionar y entregar su potencia en un rango de 10 a 30 segundos. Sin embargo, sigue acotada por la rampa mecánica de aceleración y el flujo de gas.

 

 

Resumen Comparativo (La analogía del corredor)

 

Característica

Planta de Baterías (BESS)

Turbina de Gas (Peaker)

Tiempo de reacción

< 0.1 segundos (Instantáneo)

5 a 15 minutos (Desde cero) / >10 segundos (Rodante)

Naturaleza del proceso

Electrónica de estado sólido (Movimiento de electrones).

Mecánica y termodinámica (Combustión, presión y masa en rotación).

Función crítica

Estabilización inmediata. Detiene la caída libre de la red en el primer segundo del incidente.

Sustentación de energía. Reemplaza el bloque de energía perdido durante horas una vez que logra arrancar.

En conclusión:

En los sistemas eléctricos modernos, ambos sistemas no compiten, sino que se complementan. Cuando una gran central eléctrica falla, el BESS reacciona en milisegundos inyectando energía para mantener la red viva durante los primeros 10 minutos. Ese valioso tiempo es el que utiliza la turbina de gas para encenderse y tomar el control, permitiendo que la batería se apague y guarde su carga para el próximo evento.

 

 

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