(Un análisis sobre la transición energética hacia la Neo Energía)
Por: Nelson Hernández
- El total de crecimiento de
renovables es superior en 2225 GW a la capacidad de las fósiles
- Las renovables contribuyeron
con el 65 % del crecimiento de la capacidad de generación que totalizo
7127 GW (esto equivale a un incremento anual de 285 GW).
- La solar represento el 33.5
% del crecimiento global de capacidad.
Resumen Ejecutivo
Este análisis describe la transición energética global entre los años 2000 y 2025, destacando el surgimiento de la Neo Energía como un modelo donde el ciudadano se convierte en productor y gestor de su propio recurso.
Los datos revelan que la capacidad renovable ha crecido de forma exponencial, triplicando el avance de los combustibles fósiles y siendo liderada principalmente por las tecnologías solar y eólica. El texto enfatiza que esta transformación busca la descarbonización de la matriz eléctrica y la electrificación masiva de actividades cotidianas para frenar el impacto ambiental.
Aunque el gas natural aún funciona como un puente estratégico, las fuentes tradicionales como el carbón y el petróleo pierden terreno frente a soluciones más limpias y económicas.
En definitiva, el estudio confirma que el mundo atraviesa un cambio de paradigma hacia un sistema eléctrico más descentralizado, eficiente y orientado a la sostenibilidad planetaria.
Introducción
El mundo está en
una transformación energética, nunca antes vista, con miras a alcanzar un
estadio más limpio y sostenible de la vida en el planeta. Esta transición
energética tiene dos puntos referenciales básicos: Descarbonizar la matriz
energética global y electrificar la demanda energética en todas las actividades
donde esto sea posible.
De esa
transformación nace un nuevo sistema denominado: Neo Energía, y es una nueva forma de entender la
relación entre el recurso energético, el Estado, el mercado y el ciudadano. Es
pasar del consumidor pasivo al Prosumidor: un ciudadano que produce, consume y
gestiona su energía.
Dentro de ese marco
referencial, la generación eléctrica toma especial rol, más aun si esta es
obtenida mediante el uso de fuentes energéticas renovables y/o no emisoras de CO2.
Las graficas a
continuación presentan la evolución de la generación eléctrica global en los
últimos 25 años (2000 – 2025), y es lo que se analiza a continuación.
Al analizar el
gráfico de capacidad eléctrica instalada a nivel global por tipo de fuente,
las capacidades cambian de escala y se pueden asociar a las tendencias
macroeconómicas y tecnológicas que están reconfigurando el mundo.
1.
La Velocidad de la Transición Energética
La inferencia más
evidente es el cambio en la composición de la matriz. Mientras que en el siglo
XX la capacidad estaba dominada por los combustibles fósiles (carbón y
petróleo), en la última década se observa una aceleración sin precedentes en la
instalación de fuentes renovables. Esto indica que el capital global se está
moviendo masivamente hacia tecnologías de baja emisión de CO2. La capacidad de
generación eléctrica global creció un 4.63 % interanual, durante el periodo de
análisis. Este porcentaje para las fósiles y renovables fue de 2.9 y 7.78, respectivamente. Es decir, el
crecimiento de las renovables casi triplico al de los fósiles.
2.
El Dominio de la Energía Solar y Eólica
Dentro del
crecimiento de las renovables, se infiere una ventaja competitiva de la energía
solar fotovoltaica y la eólica. Su crecimiento exponencial no es solo por
conciencia ambiental, sino por la reducción drástica de costos
(curva de aprendizaje tecnológica). Estas dos fuentes suelen representar hoy la
mayor parte de las nuevas adiciones de capacidad anual en todo el mundo,
superando a cualquier otra tecnología. En lo concerniente a la solar, su
crecimiento fue de 35.5 % interanual. Este porcentaje para la eólica se situó
en 18.9 % interanual. Es decir, la solar casi duplica el crecimiento de la
eólica.
3.
El Papel del Gas Natural como "Puente"
Aunque no se
muestra en los gráficos arriba indicados, pero si en los análisis más detallado
de la generación eléctrica fósil el gas natural suele mostrar una resiliencia o
crecimiento constante. La inferencia es su rol estratégico como combustible de
transición: es capaz de proporcionar carga base y flexibilidad para compensar
la intermitencia de las renovables, desplazando al carbón, que es mucho más
contaminante.
4.
Estancamiento o Declive del Carbón y Petróleo
Se puede inferir el
inicio del fin de la "era del carbón" en las economías desarrolladas.
Aunque en algunas regiones sigue siendo relevante por seguridad energética, a
nivel global su cuota de mercado en la nueva
capacidad instalada es cada vez menor. El petróleo, por su parte, ha quedado
casi totalmente relegado de la generación eléctrica a gran escala,
concentrándose principalmente en el transporte, uno de los reductos que cada día
pierde mercado como consecuencia de la electrificación del sector transporte.
En resumen, la capacidad
instalada de estas fuentes tiende a mostrar un crecimiento mucho más lento y
lineal. La inferencia es que, aunque son fundamentales para la estabilidad del
sistema (energía de base), enfrentan barreras significativas: altos costos de
capital inicial, largos tiempos de construcción y altos emisores de CO2.
5.
La Hidroelectricidad una fuente cuestionada
En el caso de la
hidroelectricidad a nivel de grandes represas el crecimiento fue de 2.81 %
interanual. Esta fuente está siendo cuestionada por sus altos costos, tiempo de
ejecución, limitaciones geográficas y ambientales. Por otra parte, su potencial
se minimiza (… o se agota) cada día, lo
que reduce el interés en su construcción. Los esfuerzos están siendo dirigidos
a la construcción de hidroelectricidad de pasada[1] o a las
represas de bombeo.
6. La Nuclear
En lo concerniente a la nuclear,
su crecimiento fue de 1.25 % interanual. Es la fuente de menor crecimiento de
las fuentes tradicionales. En los últimos 3 años ha habido un repunte de
proyectos (nuevas plantas y de rejuvenecimiento de las existentes). La
tecnología apunta hacia los SMR[2] que son más
rápido de construir, son variables en su capacidad (hasta 300 MW) y están
situados dentro de la tendencia de la generación distribuida.
La gráfica a continuación muestra
el incremento neto de la capacidad de generación en los últimos 25 años.
Se observa que:
- El
crecimiento de la solar supero ligeramente al de los fósiles, por 4 GW.
- El total
de crecimiento de renovables es superior en 2225 GW a la capacidad de las
fósiles
- El
incremento de la solar represento el 52 % del total de crecimiento de las renovables
- Las
renovables contribuyeron con el 65 % del crecimiento de la capacidad de
generación que totalizo 7127 GW (esto equivale a un incremento anual de
285 GW).
- La solar
represento el 33.5 % del crecimiento global de capacidad.
Como corolario podemos indicar que dicho crecimiento
es consecuencia de la electrificación global de la demanda energética. Esta
tendencia ascendente de la capacidad total instalada (la suma de todas las
fuentes) refleja una verdad macro: el
mundo se está electrificando. Desde la digitalización hasta la movilidad
eléctrica, la demanda de infraestructura de generación sigue creciendo para
soportar el desarrollo global de la humanidad.
Que Implica el Crecimiento de las Renovables?
Una inferencia que
aflora sin discusión es el desplazamiento de los combustibles fósiles en la
generación de electricidad.
A nivel global, el
crecimiento de las renovables ha impactado principalmente al carbón,
aunque de forma diferenciada por regiones:
- Desplazamiento
Directo (Economías Avanzadas): En la Unión Europea y
Estados Unidos, las renovables (junto con el gas natural) han forzado el
cierre prematuro de centrales de carbón. Se estima que por cada TWh
generado por eólica o solar, la generación con carbón tiende a reducirse
en una proporción casi equivalente en estos mercados.
- Desplazamiento
por "Evitación" (Economías Emergentes): En países
como China e India, las renovables no han eliminado la capacidad fósil
existente, sino que han evitado la construcción de nuevas plantas
de carbón que habrían sido necesarias para cubrir el aumento de la
demanda.
- El Gas Natural
como excepción: A diferencia del carbón, el gas natural ha seguido creciendo en
capacidad. Su rol ha pasado de ser una fuente de carga base a ser un
proveedor de flexibilidad y respaldo para
gestionar la intermitencia de los 3.66 TW de capacidad solar y eólica que
se han añadido globalmente.
Por otra parte,
para el periodo 2000 – 2025, se estima que el sector eléctrico ha evitado de
manera acumulada más de 10 - 12 Gt de CO2
(Giga toneladas), gracias a la penetración
de renovables. Para poner esto en contexto, las emisiones totales del sector
eléctrico mundial rondan las 13 GtCO2 anuales; por lo tanto, las renovables han
“ahorrado” casi un año entero de emisiones globales.
Una métrica para
medir esto, es la Intensidad de Carbono
en la generación eléctrica. En el año 2000, el promedio global era de
aproximadamente 480 gCO2/kWh. Con la entrada de las
renovables mostradas en los gráficos, este índice se sitúa en unos 400 gCO2/kWh, una
reducción del 20 % a pesar de que la generación total de electricidad se ha
casi duplicado en el mismo periodo.
En cuanto a las
emisiones evitadas durante el periodo de análisis, tomaremos el índice de 0.7
KgCO2/Kwh. Si todo el crecimiento de capacidad (7127 GW) se hubieran sido 100 %
fósiles, el mundo habría añadido 4990 MtCO2.
Con la entrada de
las renovables y la nuclear (4742 GW), la emisión cambia drásticamente. La
emisión por fósiles (2385 GW) es de 1670 MtCO2. Luego, las emisiones evitadas
son: 4990 – 1670 =3320 MtCO2. Esta
cifra es equivalente a las emisiones anuales totales de toda la Unión Europea.
Conclusiones
- El Cambio de Paradigma en la
Matriz de Generación
- En el año 2000, la capacidad eléctrica global
estaba dominada de forma abrumadora por combustibles fósiles (especialmente
carbón y gas) y grandes hidroeléctricas. Para 2025, los gráficos reflejan
una transición energética acelerada, donde las
fuentes renovables no convencionales (solar fotovoltaica y eólica) han
pasado de ser marginales a convertirse en los principales motores de
crecimiento de la capacidad instalada. El aumento de las renovables ha
"estrangulado" el crecimiento del carbón, limitando su
participación en el mix de generación lográndose estabilizar las
emisiones del sector eléctrico en una meseta, acercándonos al punto de
inflexión donde las emisiones empezarán a caer de forma absoluta
- Electrificación y Aumento de
la Demanda Global
- La variación neta positiva en casi todos los
renglones (a excepción de la declinación del petróleo para generación
eléctrica) subraya una expansión masiva del sistema eléctrico mundial.
Este incremento refleja la electrificación de la
economía, el crecimiento demográfico y la necesidad de mayor
capacidad instalada para soportar procesos de digitalización y la futura
movilidad eléctrica.
- Hacia una "Neo
Energía"
- La data sugiere que el mundo se mueve hacia un
sistema más diversificado y descentralizado. La variación neta no solo
muestra "más capacidad", sino una capacidad tecnológicamente más eficiente y transparente,
donde la sostenibilidad técnica se impone sobre los modelos tradicionales
de generación centralizada y altamente contaminante. Estas tendencias
confirman que el sistema eléctrico global está en medio de la
transformación más profunda desde su creación a finales del siglo XIX.
- La
Descarbonización
- Los datos indican que estamos en una fase de "Descarbonización Relativa": la matriz
se vuelve más limpia con cada año que pasa, pero el volumen total de
fósiles añadidos sigue siendo demasiado alto para alcanzar el Net Zero. La
transición no es "general", es específicamente
"fotovoltaica y eólica". Estas dos fuentes están capturando la
mitad de la nueva demanda global, lo que confirma su madurez tecnológica
y competitividad en costos
·
La
Condición Estratégica
o
El sistema
energético mundial está en un punto de inflexión. Si bien la intensidad de carbono está bajando, el volumen absoluto
de energía fósil sigue creciendo para sostener el desarrollo. La transición
energética es, por ahora, un proceso de dilución de emisiones;
el reto de la próxima década será convertirlo en un proceso de sustitución absoluta.
[1]
La hidroelectricidad de pasada (también
conocida como "a filo de agua") es un método de generación eléctrica
que aprovecha el flujo natural de un río para mover turbinas, pero con una
diferencia fundamental respecto a las grandes represas: no requiere de un
gran embalse para almacenar agua.
