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viernes, septiembre 21, 2007

VIDEOS CAMBIO CLIMATICO ... Creando Consciencia

VIDEOS CAMBIO CLIMATICO

... Creando Consciencia

Por: Nelson Hernandez

Un conjunto de videos que se relacionan con el cambio climatico y las tecnologias y acciones para mitigarlo.

Disfrutelos... Haga "click" en la flecha izquierda inferior de la pantalla "You Tube" para iniciar el carrusel de video... son cinco.

Recuerde: Cada accion que hagamos en favor del ambiente, suma para perpetuar la especie humana en "La Nave Azul".

domingo, julio 08, 2007

Nueva Estructura de Gerencia y Energía … para una mejor navegación y búsqueda de información

Nueva Estructura de Gerencia y Energía
… para una mejor navegación y búsqueda de información
Por: Nelson Hernandez
Para efecto de agilizar la búsqueda de información de todos aquellos que nos visitan se ha reestructurado el contenido de la plantilla de “Gerencia y Energía”.
Eventos: Recoge eventos y efemérides importantes que ocurrirán en los próximos días.
Zona Juvenil: Dirigida a niños y jóvenes. Contiene información referente a la energía, así como juegos y videos para entender y hacer un mejor uso racional de la energía.
Encuestas: Presenta preguntas relacionadas con los temas del blog, y mediante este instrumento se mide la tendencia de opinión de quienes nos visitan.
Enlaces: Llevan al visitante a otros sitios Web de mayor relevancia e interés en materia de gerencia, energía y ambiente.
Videos: Son micros que tienen relación con la energía, el cambio climático y sus efectos.
Presentaciones: Sección dedicada a material presentado en “power point” sobre aspectos concernientes al blog.
Medios Audiovisuales: Enlaces hacia Web de estaciones de radio o TV que tienen programación con énfasis en el ambiente.
Documentos: Dedicado a documentos importantes de organismo internacionales. Estos documentos pueden ser bajados a su computador.
Juegos Ecológicos: Herramientas en línea que permiten aprender jugando.
Noticias: Presenta noticias diarias a nivel mundial sobre Ambiente, Energía y Gerencia.
Agradezco cualquier sugerencia sobre el particular. Las mismas pueden hacerlas a través de comentarios. (Parte final de esta publicación)

viernes, julio 06, 2007

GASES EFECTO INVERNADERO … Una vision satelital

GASES EFECTO INVERNADERO
… Una vision satelital
Por: Nelson Hernandez
Los principales gases de efecto invernadero (GEI) son en este orden el CO2 y el metano. La importancia de reducir sus emisiones radica en minimizar el cambio climático por la cual atraviesa el planeta tierra.
Mucho se ha hablado y escrito sobre el tema, lo cual ha originado posiciones encontradas sobre la realidad o no del impacto GEI en el clima. Sin embargo, los científicos no descansan para aclarar la situación.
En tal sentido, estos (los científicos) han producido las primeras películas que muestran la distribución mundial de los GEI más importantes. Se han basado para ello en tres años de observaciones realizadas por el espectrómetro SCIAMACHY, a bordo del satélite Envisat de la ESA (Agencia Espacial Europea).

El Espectrómetro SCIAMACHY, es el primer sensor espacial capaz de medir con gran sensibilidad los gases de efecto invernadero más importantes sobre la superficie terrestre, al observar el espectro de la luz solar a través de la atmósfera desde una posición 'nadir' (contrario al cenit). Los Dres. Michael Buchwitz y Oliver Schneising, del Instituto de Física Medioambiental (IUP) de la universidad alemana de Bremen, dirigido por el Prof. Dr. John P. Burrows, produjeron los mapas basándose en las obser
vaciones de SCIAMACHY entre 2003 y 2005.
La grafica muestra los resultados del estudio para el CO2. En la parte superior derecha se indica la fecha, y en la barra inferior la escala de concentración expresada en partes por millón por volumen (ppmv) y la cual permitirá visualizar la variación a través del periodo analizado.
La animación muestra como la tierra “respira”. Cada año, cantidades de CO2 son capturadas por la vegetación que crece en primavera y verano (color azulado en el mapamundi). Caso contrario en otoño e invierno las vegetación entra en un periodo de receso (poca o ninguna fotosíntesis).
Esta grafica corresponde al metano. La concentración esta expresada en partes por billón por volumen (ppbv). El comportamiento es similar al del CO2. Lo importante de todo esto es que las observaciones del satélite se ajustan o pueden ser reproducidas por lo modelos climáticos existentes. Sin embargo, los científicos continúan mejorando sus algoritmos para obtener mayor precisión.
Falta mucho por hacer como es el de analizar aspectos distintos al antropogénico, como por ejemplo la producción de CO2 debida a incendios forestales, la actividad volcánica y la respiración de organismos vivos, así como las zonas de absorción natural CO2, como los suelos y los océanos.
Al conocer mejor todos los parámetros referentes al ciclo del carbono, los científicos pueden predecir mejor el cambio climático y controlar mejor el cumplimiento de los tratados internacionales destinados a reducir las emisiones de GEI, como el Protocolo de Kyoto, que promueve la reducción de seis gases de invernadero, entre ellos el CO2 y el metano.
Lo importante es que en la medida que actuemos en función del ambiente, este nos retornara un pasaporte para la perpetuidad de la vida en la tierra.


lunes, julio 02, 2007

CALENTAMIENTO GLOBAL … 450 Formas de Frenarlo

CALENTAMIENTO GLOBAL

… 450 Formas de Frenarlo

Por: Nelson Hernandez

Es innegable que la Tierra está calentándose. Lo que hay que hacer ahora es trazar un límite

El número más importante en la Tierra es, casi con seguridad, el 450. Y casi con la misma seguridad puede decirse que no es una cifra que tenga mucho significado para la mayoría de los políticos. Al menos, no por ahora.

Cualquiera que no tenga una seria manía ideológica sabe ya, a estas alturas, que el calentamiento global es un problema cada vez más cercano. Incluso en Estados Unidos, por fin, empiezan a borrarse los efectos de 20 años de desinformación por parte del sector energético: los huracanes Katrina y Gore han disipado la mayor parte de las dudas. Pero son muchos menos los que se hacen cargo de la auténtica magnitud del problema y de la velocidad a la que puede echársenos encima.

Para explicarlo brevemente: antes de la Revolución Industrial, la concentración atmosférica de dióxido de carbono era de casi 280 partes por millón. El CO2, por su estructura molecular, regula la cantidad de energía solar que se queda atrapada en el fino envoltorio de nuestra atmósfera. Marte, que tiene muy poco, es un planeta frío; Venus, que tiene mucho, es un infierno. Nosotros estábamos en el lugar ideal, que permitió que la civilización humana se desarrollase. Sin embargo, a medida que quemábamos carbón, gas y petróleo, el dióxido de carbono extra producido por esa combustión empezó a acumularse en la atmósfera.

A finales de los 50, cuando empezó a medirse, tenía unas concentraciones atmosféricas ya superiores a las 315 partes por millón. Ahora, esa cifra es de 380 partes por millón, y crece cada vez con más rapidez: desde hace unos años, añadimos alrededor de 2 partes por millón anuales. Y, como era de prever, la temperatura ha empezado a aumentar.

Hace 20 años, cuando la opinión pública empezó a ser consciente del calentamiento global, nadie sabía exactamente cuánto dióxido de carbono era demasiado. Los primeros modelos climáticos elaborados por ordenador predijeron lo que podía ocurrir si se duplicaba el volumen de CO2 en la atmósfera, hasta 550 partes por millón. Pero en los últimos años, los especialistas se han mostrado inclinados a colocar el límite de peligro alrededor de las 450 partes por millón. Ése es el punto en el que el climatólogo más destacado de Estados Unidos, James Hansen, de la NASA, ha dicho que tenemos que detenernos si queremos evitar que la

"En lugar de vagas promesas sobre tomar en serio el cambio climático, necesitamos cifras"

temperatura aumente más de dos grados Celsius. ¿Por qué es un número mágico el de dos grados? Porque, por lo que sabemos, ése es el punto en el que el deshielo de las capas de la Antártida y Groenlandia sería rápido e irrevocable. Sólo el hielo que cubre Groenlandia haría que el nivel del mar subiera unos siete metros, más que suficiente para cambiar la Tierra de forma casi irreconocible.

Hasta ahora, los esfuerzos diplomáticos para tomar medidas enérgicas sobre el cambio climático se han visto obstruidos por un par de factores. Uno, la absoluta intransigencia de EE UU, donde el 5% de la población mundial produce la cuarta parte del dióxido de carbono del planeta. Incluso suponiendo que el próximo presidente se decida a emprender un nuevo rumbo, las negociaciones internacionales que entonces puedan reanudarse seguirán entorpecidas por falta de un objetivo real y comprensible. En el Tratado de Kyoto era tan importante el proceso como el resultado, puesto que se trataba de empezar a construir la infraestructura para un sistema internacional de controles del carbono. Pero aún no se daban las condiciones para fijar un objetivo real, urgente y definitivo.

Ahora ya ha llegado el momento. En vez de vagas promesas, lo que necesitamos son cifras. Será muy difícil parar en el límite de 450 partes por millón; hará falta un cambio tecnológico y social a gran escala, con las inversiones de capital económico y político que implica una transformación de ese tipo.

Y aunque consigamos aunar la voluntad política, eso no resolverá el problema: la Tierra seguirá calentándose, con consecuencias muy graves, por no decir catastróficas.

Ahora bien, sin un objetivo tan fácil de vigilar como la media del Dow Jones o el volumen del PIB, las posibilidades de progresar de manera clara y centrada son casi nulas.

En el futuro será fácil identificar a los hombres y mujeres de Estado: serán los que lleven una pequeña insignia que diga “450” en la solapa. En cierto sentido, ése es quizá el único número que importa.

Bill McKibben es profesor en Middlebury College (Vermont, EE UU). Es autor de Deep Economy (Times Books, Nueva York, 2007)
Articulo: Tomado de Foreign Policy


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