Venezuela. Propuesta Del Gobierno Para Mitigar Emision CO2 (COP21) by energia21
Conceptualizado para abordar tópicos relacionados con el área gerencial y el área energética. Gas, petroleo, carbon, nuclear, fusion, fision, eolica, solar, biomasa, hidroelectricidad, electricidad, gerencia, hidrocarburos, gasolina, etanol, shale, crudo, precios, cambio climatico, matriz energetica
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martes, enero 12, 2016
martes, noviembre 20, 2012
jueves, julio 03, 2008
LA VIDA AL FILO DE LA NAVAJA … Una crisis de credibilidad
… Una crisis de credibilidad
Por: Nelson Hernandez
En el ultimo informe de la EIA, correspondiente a “International Outlook Energy 2008” se muestra la proyección mundial de emisión de CO2 para los próximos 20 años, la cual pasa de 31.3 millardos de toneladas en el 2010 a 42.3 en el 2030, es decir, un incremento del 35 %. Esto es equivalente a un incremento interanual de 1.65 %.
Obsérvese el “esta
ncamiento” de la emisión en los países OECD. En otras palabras el incremento de las emisiones ocurre en los países No-OECD, como consecuencia de un mayor consumo de energías fósiles asociado a un mayor desarrollo económico-social. La no variación en los países OECD esta concatenado a una mayor eficiencia energética y a un mayor uso de energías alternativas.
ncamiento” de la emisión en los países OECD. En otras palabras el incremento de las emisiones ocurre en los países No-OECD, como consecuencia de un mayor consumo de energías fósiles asociado a un mayor desarrollo económico-social. La no variación en los países OECD esta concatenado a una mayor eficiencia energética y a un mayor uso de energías alternativas.
Por otra parte, a nivel global, una reducción del 50 % sobre los niveles de 1990 para el 2050 mantendría la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero en torno a las 550 partes por millón, concentración muy superior al nivel limite de 350.
Pocas personas están dispuestas a reconocer que niveles superiores a 350 presentan un 50 % de probabilidad de aumento de la temperatura promedio de la tierra en 2 grados centígrados.
A fin de reducir al máximo el riesgo para las personas cuyos derechos se verán más afectados, la comunidad internacional debe trabajar para que las emisiones globales alcancen su máximo a mas tarde en el 2015, para caer después en al menos un 80 por ciento en relación a los niveles de 1990 para el año 2050. Pero incluso este objetivo lleva asociado una posibilidad entre tres de superar los dos grados centígrados.
De acuerdo a la grafica mostrada, los países desarrollados tienen adoptadas medidas para reducir las emisiones de CO2, no así los países en vías de desarrollo. Esta situación es paradójica, ya que son estos quienes claman por una reducción del CO2 a la atmosfera.
Lo importante no es acusarse unos a otros, sino acometer las acciones que conlleven a mejorar en los próximos 50 años a la atmosfera terrestre. Debe ser una cruzada mancomunada donde el ciudadano comience a tomar conciencia, una vez por todas, de que la vida en la tierra esta al filo de la navaja.
viernes, julio 06, 2007
GASES EFECTO INVERNADERO … Una vision satelital
GASES EFECTO INVERNADERO
… Una vision satelital
Por: Nelson Hernandez
Los principales gases de efecto invernadero (GEI) son en este orden el CO2 y el metano. La importancia de reducir sus emisiones radica en minimizar el cambio climático por la cual atraviesa el planeta tierra.
Mucho se ha hablado y escrito sobre el tema, lo cual ha originado posiciones encontradas sobre la realidad o no del impacto GEI en el clima. Sin embargo, los científicos no descansan para aclarar la situación.
En tal sentido, estos (los científicos) han producido las primeras películas que muestran la distribución mundial de los GEI más importantes. Se han basado para ello en tres años de observaciones realizadas por el espectrómetro SCIAMACHY, a bordo del satélite Envisat de la ESA (Agencia Espacial Europea).
El Espectrómetro SCIAMACHY, es el primer sensor espacial capaz de medir con gran sensibilidad los gases de efecto invernadero más importantes sobre la superficie terrestre, al observar el espectro de la luz solar a través de la atmósfera desde una posición 'nadir' (contrario al cenit). Los Dres. Michael Buchwitz y Oliver Schneising, del Instituto de Física Medioambiental (IUP) de la universidad alemana de Bremen, dirigido por el Prof. Dr. John P. Burrows, produjeron los mapas basándose en las obser
vaciones de SCIAMACHY entre 2003 y 2005.
El Espectrómetro SCIAMACHY, es el primer sensor espacial capaz de medir con gran sensibilidad los gases de efecto invernadero más importantes sobre la superficie terrestre, al observar el espectro de la luz solar a través de la atmósfera desde una posición 'nadir' (contrario al cenit). Los Dres. Michael Buchwitz y Oliver Schneising, del Instituto de Física Medioambiental (IUP) de la universidad alemana de Bremen, dirigido por el Prof. Dr. John P. Burrows, produjeron los mapas basándose en las obser
vaciones de SCIAMACHY entre 2003 y 2005.
La grafica muestra los resultados del estudio para el CO2. En la parte superior derecha se indica la fecha, y en la barra inferior la escala de concentración expresada en partes por millón por volumen (ppmv) y la cual permitirá visualizar la variación a través del periodo analizado.
La animación muestra como la tierra “respira”. Cada año, cantidades de CO2 son capturadas por la vegetación que crece en primavera y verano (color azulado en el mapamundi). Caso contrario en otoño e invierno las vegetación entra en un periodo de receso (poca o ninguna fotosíntesis).
Esta grafica corresponde al met
ano. La concentración esta expresada en partes por billón por volumen (ppbv). El comportamiento es similar al del CO2. Lo importante de todo esto es que las observaciones del satélite se ajustan o pueden ser reproducidas por lo modelos climáticos existentes. Sin embargo, los científicos continúan mejorando sus algoritmos para obtener mayor precisión.
ano. La concentración esta expresada en partes por billón por volumen (ppbv). El comportamiento es similar al del CO2. Lo importante de todo esto es que las observaciones del satélite se ajustan o pueden ser reproducidas por lo modelos climáticos existentes. Sin embargo, los científicos continúan mejorando sus algoritmos para obtener mayor precisión.
Falta mucho por hacer como es el de analizar aspectos distintos al antropogénico, como por ejemplo la producción de CO2 debida a incendios forestales, la actividad volcánica y la respiración de organismos vivos, así como las zonas de absorción natural CO2, como los suelos y los océanos.
Al conocer mejor todos los parámetros referentes al ciclo del carbono, los científicos pueden predecir mejor el cambio climático y controlar mejor el cumplimiento de los tratados internacionales destinados a reducir las emisiones de GEI, como el Protocolo de Kyoto, que promueve la reducción de seis gases de invernadero, entre ellos el CO2 y el metano.
Lo importante es que en la medida que actuemos en función del ambiente, este nos retornara un pasaporte para la perpetuidad de la vida en la tierra.
lunes, julio 02, 2007
CALENTAMIENTO GLOBAL … 450 Formas de Frenarlo
CALENTAMIENTO GLOBAL
… 450 Formas de Frenarlo
Por: Nelson Hernandez
Es inne
gable que la Tierra está calentándose. Lo que hay que hacer ahora es trazar un límite
El número más importante en la Tierra es, casi con seguridad, el 450. Y casi con la misma seguridad puede decirse que no es una cifra que tenga mucho significado para la mayoría de los políticos. Al menos, no por ahora.
Cualquiera que no tenga una seria manía ideológica sabe ya, a estas alturas, que el calentamiento global es un problema cada vez más cercano. Incluso en Estados Unidos, por fin, empiezan a borrarse los efectos de 20 años de desinformación por parte del sector energético: los huracanes Katrina y Gore han disipado la mayor parte de las dudas. Pero son muchos menos los que se hacen cargo de la auténtica magnitud del problema y de la velocidad a la que puede echársenos encima.
Para explicarlo brevemente: antes de la Revolución Industrial, la concentración atmosférica de dióxido de carbono era de casi 280 partes por millón. El CO2, por su estructura molecular, regula la cantidad de energía solar que se queda atrapada en el fino envoltorio de nuestra atmósfera. Marte, que tiene muy poco, es un planeta frío; Venus, que tiene mucho, es un infierno. Nosotros estábamos en el lugar ideal, que permitió que la civilización humana se desarrollase. Sin embargo, a medida que quemábamos carbón, gas y petróleo, el dióxido de carbono extra producido por esa combustión empezó a acumularse en la atmósfera.
A finales de los 50, cuando empezó a medirse, tenía unas concentraciones atmosféricas ya superiores a las 315 partes por millón. Ahora, esa cifra es de 380 partes por millón, y crece cada vez con más rapidez: desde hace unos años, añadimos alrededor de 2 partes por millón anuales. Y, como era de prever, la temperatura
ha empezado a aumentar.
Hace 20 años, cuando la opinión pública empezó a ser consciente del calentamiento global, nadie sabía exactamente cuánto dióxido de carbono era demasiado. Los primeros modelos climáticos elaborados por ordenador predijeron lo que podía ocurrir si se duplicaba el volumen de CO2 en la atmósfera, hasta 550 partes por millón. Pero en los últimos años, los especialistas se han mostrado inclinados a colocar el límite de peligro alrededor de las 450 partes por millón. Ése es el punto en el que el climatólogo más destacado de Estados Unidos, James Hansen, de la NASA, ha dicho que tenemos que detenernos si queremos evitar que la
"En lugar de vagas promesas sobre tomar en serio el cambio climático, necesitamos cifras"
temperatura aumente más de dos grados Celsius. ¿Por qué es un número mágico el de dos grados? Porque, por lo que sabemos, ése es el punto en el que el deshielo de las capas de la Antártida y Groenlandia sería rápido e irrevocable. Sólo el hielo que cubre Groenlandia haría que el nivel del mar subiera unos siete metros, más que suficiente para cambiar la Tierra de forma casi irreconocible.
Hasta ahora, los esfuerzos diplomáticos para tomar medidas enérgicas sobre el cambio climático se han visto obstruidos por un par de factores. Uno, la absoluta intransigencia de EE UU, donde el 5% de la población mundial produce la cuarta parte del dióxido de carbono del planeta. Incluso suponiendo que el próximo presidente se decida a emprender un nuevo rumbo, las negociaciones internacionales que entonces puedan reanudarse seguirán entorpecidas por falta de un objetivo real y comprensible. En el Tratado de Kyoto era tan importante el proceso como el resultado, puesto que se trataba de empezar a construir la infraestructura para un sistema internacional de controles del carbono. Pero aún no se daban las condiciones para fijar un objetivo real, urgente y definitivo.

Ahora ya ha llegado el momento. En vez de vagas promesas, lo que necesitamos son cifras. Será muy difícil parar en el límite de 450 partes por millón; hará falta un cambio tecnológico y social a gran escala, con las inversiones de capital económico y político que implica una transformación de ese tipo.
Y aunque consigamos aunar la voluntad política, eso no resolverá el problema: la Tierra seguirá calentándose, con consecuencias muy graves, por no decir catastróficas.
Ahora bien, sin un objetivo tan fácil de vigilar como la media del Dow Jones o el volumen del PIB, las posibilidades de progresar de manera clara y centrada son casi nulas.
En el futuro será fácil identificar a los hombres y mujeres de Estado: serán los que lleven una pequeña insignia que diga “450” en la solapa. En cierto sentido, ése es quizá el único número que importa.
Bill McKibben es profesor en Middlebury College (Vermont, EE UU). Es autor de Deep Economy (Times Books, Nueva York, 2007)
Articulo: Tomado de Foreign Policy
… 450 Formas de Frenarlo
Por: Nelson Hernandez
Es inne
gable que la Tierra está calentándose. Lo que hay que hacer ahora es trazar un límiteEl número más importante en la Tierra es, casi con seguridad, el 450. Y casi con la misma seguridad puede decirse que no es una cifra que tenga mucho significado para la mayoría de los políticos. Al menos, no por ahora.
Cualquiera que no tenga una seria manía ideológica sabe ya, a estas alturas, que el calentamiento global es un problema cada vez más cercano. Incluso en Estados Unidos, por fin, empiezan a borrarse los efectos de 20 años de desinformación por parte del sector energético: los huracanes Katrina y Gore han disipado la mayor parte de las dudas. Pero son muchos menos los que se hacen cargo de la auténtica magnitud del problema y de la velocidad a la que puede echársenos encima.
Para explicarlo brevemente: antes de la Revolución Industrial, la concentración atmosférica de dióxido de carbono era de casi 280 partes por millón. El CO2, por su estructura molecular, regula la cantidad de energía solar que se queda atrapada en el fino envoltorio de nuestra atmósfera. Marte, que tiene muy poco, es un planeta frío; Venus, que tiene mucho, es un infierno. Nosotros estábamos en el lugar ideal, que permitió que la civilización humana se desarrollase. Sin embargo, a medida que quemábamos carbón, gas y petróleo, el dióxido de carbono extra producido por esa combustión empezó a acumularse en la atmósfera.
A finales de los 50, cuando empezó a medirse, tenía unas concentraciones atmosféricas ya superiores a las 315 partes por millón. Ahora, esa cifra es de 380 partes por millón, y crece cada vez con más rapidez: desde hace unos años, añadimos alrededor de 2 partes por millón anuales. Y, como era de prever, la temperatura
ha empezado a aumentar.Hace 20 años, cuando la opinión pública empezó a ser consciente del calentamiento global, nadie sabía exactamente cuánto dióxido de carbono era demasiado. Los primeros modelos climáticos elaborados por ordenador predijeron lo que podía ocurrir si se duplicaba el volumen de CO2 en la atmósfera, hasta 550 partes por millón. Pero en los últimos años, los especialistas se han mostrado inclinados a colocar el límite de peligro alrededor de las 450 partes por millón. Ése es el punto en el que el climatólogo más destacado de Estados Unidos, James Hansen, de la NASA, ha dicho que tenemos que detenernos si queremos evitar que la
"En lugar de vagas promesas sobre tomar en serio el cambio climático, necesitamos cifras"
temperatura aumente más de dos grados Celsius. ¿Por qué es un número mágico el de dos grados? Porque, por lo que sabemos, ése es el punto en el que el deshielo de las capas de la Antártida y Groenlandia sería rápido e irrevocable. Sólo el hielo que cubre Groenlandia haría que el nivel del mar subiera unos siete metros, más que suficiente para cambiar la Tierra de forma casi irreconocible.
Hasta ahora, los esfuerzos diplomáticos para tomar medidas enérgicas sobre el cambio climático se han visto obstruidos por un par de factores. Uno, la absoluta intransigencia de EE UU, donde el 5% de la población mundial produce la cuarta parte del dióxido de carbono del planeta. Incluso suponiendo que el próximo presidente se decida a emprender un nuevo rumbo, las negociaciones internacionales que entonces puedan reanudarse seguirán entorpecidas por falta de un objetivo real y comprensible. En el Tratado de Kyoto era tan importante el proceso como el resultado, puesto que se trataba de empezar a construir la infraestructura para un sistema internacional de controles del carbono. Pero aún no se daban las condiciones para fijar un objetivo real, urgente y definitivo.

Ahora ya ha llegado el momento. En vez de vagas promesas, lo que necesitamos son cifras. Será muy difícil parar en el límite de 450 partes por millón; hará falta un cambio tecnológico y social a gran escala, con las inversiones de capital económico y político que implica una transformación de ese tipo.
Y aunque consigamos aunar la voluntad política, eso no resolverá el problema: la Tierra seguirá calentándose, con consecuencias muy graves, por no decir catastróficas.
Ahora bien, sin un objetivo tan fácil de vigilar como la media del Dow Jones o el volumen del PIB, las posibilidades de progresar de manera clara y centrada son casi nulas.
En el futuro será fácil identificar a los hombres y mujeres de Estado: serán los que lleven una pequeña insignia que diga “450” en la solapa. En cierto sentido, ése es quizá el único número que importa.
Bill McKibben es profesor en Middlebury College (Vermont, EE UU). Es autor de Deep Economy (Times Books, Nueva York, 2007)
Articulo: Tomado de Foreign Policy
miércoles, abril 25, 2007
Un Nuevo Paladín de la Humanidad ... SIEE
Un Nuevo Paladín de la Humanidad
Navegando en el ciberespacio me encontré con un personaje de la “realidad virtual” que me impresiono por su vesti
menta y estampa enérgica, es decir, a mi juicio, todo un superhéroe.
menta y estampa enérgica, es decir, a mi juicio, todo un superhéroe.
Sin pensarlo dos veces, decidí concertar una cita para conversar con el y conocer un poco mas de su existencia. Lógicamente para guardar la identidad del personaje la cita se dio en un cibercafé, de tal manera de no dejar huella en ningún instrumento electrónico del entrevistador. Lo único que me permitió fue una foto, la cual acompaña a este escrito. Como debe ser, “la conversación” se efectuó mediante “Un Chat” por espacio de una hora, y de la cual transcribo los aspectos mas resaltantes.
Entrevistador (E): Gracias por permitirme esta conexión. La primera pregunta lógica y habitual: ¿Cuál es su nombre y fecha de nacimiento?
Entrevistado (SIEE): Mi nombre es SIEE, y soy de reciente data pero con grandes expectativas y con un excelente futuro de impacto positivo para la humanidad. SIEE, son las siglas de mi nombre completo: Servicios Integrales de Eficiencia Energética.
(E): Por su respuesta, veo que tiene un gran sentido humanístico, al igual que muchos otros superhéroe. ¿Se considera usted un superhéroe, y cual es su ámbito de acción?
(SIEE): La calificación de superhéroe la dan otras personas, y está en función de las expectativas e identificación que tienen sobre las actividades y acciones que uno pueda realizar. Yo, pienso que represento la inquietud de muchos seres humanos en relación con el daño que actualmente se le hace al planeta, el cual se ha denominado Cambio Climático motivado al efecto invernadero, producto del excesivo uso de los combustibles fósiles.
(E): Muy bien. Excelente razón de ser. Ahora bien, ¿Cómo participa usted?
(SIEE): Mi participación es amplia y diversa. Esta centrada en acciones que conlleven a reducir la emisión de gases de efecto invernadero para mitigar el cambio climático. En tal sentido, utilizo mecanismo educacionales para crear conciencia sobre esta problemática ambiental en colegios, organizaciones y público en general, y aplico técnicas gerenciales para reducir la factura energética de empresas u organismos, públicos y privados. Es decir, busco la eficiencia energética en todos los quehaceres del ser humano.
(E): Veo que es una tarea titánica la que usted se ha impuesto. ¿Qué le incentiva para realizarla?
(SIEE): La principal motivación es la de proporcionar una vía para alcanzar una mejor calidad de vida, y esto se obtiene mediante un desarrollo energético sustentable que contempla la maximización de la eficiencia energética para minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero al menor costo posible.
(E): ¿Quiénes cree usted que son sus mejores aliados?
(SIEE): Pienso que todo aquel que practique normas para la conservación del ambiente es un aliado. Sin embargo, mis preferidos son los niños y jóvenes, ya que una vez “conquistados” incorporan en sus hábitos cotidianos – y de por vida – acciones que contribuyen a mejorarle la salud a la tierra.
(E): Bueno SIEE, te puedo tutear?
(SIEE): Si.
(E): Estoy seguro que los que lean la entrevista desearan entrar en contacto contigo. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
(SIEE): Bueno… mi residencia principal esta en Venezuela, pero puedo asistir a cualquier persona u organismo en cualquier lugar del mundo. La empresa CMPC Consultores, C.A., ha tenido la amabilidad de proporcionarme una dirección.
Mi dirección: Calle la Joya , Edf. Unidad Técnica del Este, Piso 2, Ofic.4, Chacao, Caracas 1060, Venezuela. Tlf: 58212 267 8613
Mi dirección electrónica: postmaster@cmpc-consult.com
(E): SIEE para finalizar, ¿Qué mensaje pudieras darnos?
(SIEE): Que todos tenemos que tomar conciencia sobre la problemática ambiental… es el gran desafió que tiene actualmente la humanidad, y que recordemos: “En la nave espacial tierra no hay pasajeros…todos somos tripulantes”. Y gracias por permitirme comunicarme con tus lectores.
(E): Gracias a ti, y hasta una nueva oportunidad.
===========
Nota:
Posteriormente, tuve la oportunidad de hablar con el creador de la imagen de SIEE y me explico que el personaje en cuestión representa un paladín de la tecnología. Es un personaje joven, suerte de Superhéroe cuyo poder está sustentado en el conocimiento y buen manejo de la tecnología y que le permite corregir deficiencias energéticas para ahorrarla, corrigiendo a su vez el descontrol en las emanaciones de CO2, entre otras cosas, que deteriora la salud de la tierra, afianzando el efecto invernadero, tan perjudicial para la vida.
Los colores representan: En el traje, el verde: es lo ecológico, la vida. El azul: es el aire, la pureza. El amarillo en las siglas SIEE, da fuerza al proyecto de Servicio Integrado e identifica el nombre del personaje.
En el personaje, el halo luminoso amarillo, representa la transformación o recuperación de la energía ¨mala¨ en energía ¨buena¨, (el halo azul), el gris, en los cabellos, es la energía ¨mala¨ excedente que se disipa, que se desaparece.
Los lentes son la seguridad, situación esta, presente en los trabajos realizados por el personaje (la empresa) que maneja el proyecto SIEE.
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