Por: Nelson Hernández
"La intermitencia no es una propiedad de la energía solar, es una
propiedad de nuestra inmadurez tecnológica para capturarla. El siglo XX
domesticó el stock fósil; el siglo XXI está aprendiendo a domesticar el flujo
estelar."
La intermitencia de las energías renovables no es un límite insuperable de la física, sino un desafío técnico de infraestructura que la humanidad ya ha resuelto anteriormente con el agua y los alimentos. El análisis distingue entre la energía de stock, como los combustibles fósiles que actúan como baterías geológicas, y la energía de flujo, proveniente del sol y el viento, la cual requiere de un sistema de "bufferización" o almacenamiento masivo para ser estable. Se propone que para el año 2050, la red eléctrica funcionará como un organismo vivo mediante un portafolio diversificado que incluye baterías de litio, sales fundidas e hidrógeno verde. En última instancia, los textos argumentan que la transición hacia una red sustentable depende de nuestra capacidad para domesticar el flujo estelar mediante la creación de un granero artificial de electrones. De este modo, la capacidad de almacenamiento se convierte en el pilar fundamental que definirá la resiliencia y el éxito de la civilización moderna.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario