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sábado, febrero 16, 2008

DESEQUILIBRIO EN EL CONSUMO ENERGETICO

… Un problema social

Por: Nelson Hernandez

Luego de nacer, todo ser necesita insumos mínimos para poder crecer y reproducirse. Tales insumos no es mas que “la energía” necesaria para vivir hasta el momento del deceso.

Para el hombre la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido que ese mínimo es de 2500 kilocalorías diarias, valor que le permite realizar óptimamente su metabolismo. Esas 2500 kilocalorías son, aproximadamente equivalentes, energéticamente, a un bombillo de 100 vatios encendido las 24 horas del día.

Ahora bien, si expresamos la energía mundial consumida en el año 2006 y la asociamos a la población mundial para la misma fecha (alrededor de 6670 millones) tenemos que cada persona tuvo un consumo de 2200 vatios, 1,1 veces mayor que la energía necesaria para su metabolismo.

La grafica muestra como fue el consumo de energía para diferentes regiones. Para Norteamérica el consumo se sitúo en 11591 vatios por habitante, equivalente a 5,3 veces más que el promedio mundial.

Por otra parte, la India es el de menor consumo con 691 vatios, 3,2 veces menor que el promedio y 16,8 veces menor que el consumo de Norteamérica.

China, el país mas habitado del mundo, es quien define desde el punto de vista estadístico el promedio mundial por lo que su consumo se sitúa en 2034 vatios por persona. El promedio mundial per capita se vera incrementado en la medida que las nuevas economías emergentes (India y China) demanden mas energía.

Al graficar, la influencia de cada región dentro del total, tanto de energía como de población se obtiene la figura mostrada a la izquierda.

Nótese que Norteamérica con el 5 % de la población tiene un consumo del 23 % del total de la energía. Así mismo, el 50 % de la población mundial consume el 80 % de la energía, quedando el restante 20 % para una población de más de 3000 millones de personas.

Esta distribución irregular de la disposición de energía implica desigualdades sociales difíciles de contrarrestar en los próximos 20 años. Más aun, el modelo de desarrollo tiene que ser modificado de tal manera que permita cambiar la matriz energética actual para que la afectación al ambiente sea mínima, lo que implica la búsqueda de energías alternas a los combustibles fósiles. De no ser así, estamos arriesgando la continuidad de vida en la tierra.


1 comentarios:

Anahí M. LLanes. dijo...

Nelson: el artículo es muy interesante. Realmente ilustra la situación en que estamos actualmente. Y eso no solo se repercute en el ambiente, sino también en la economía del hombre. Es por el desequilibrio en el consumo y reparto de la energía que muchas personas están inmersos en la pobreza extrema.
Está claro que tenemos que cambiar. "Eso es algo que los hombres..... no aprenden jamás...."

A propósito, el pasado 14 de febrero fue -en Argentina- el Día de la Energía; Una buena oportunidad para reflexionar sobre lo que estamos haciendo,
¿No le parece?

Saludos.

Anahí M. Llanes.